lunes, 26 de septiembre de 2016
domingo, 25 de septiembre de 2016
Páncreas endócrino
Introducción
Los islotes de Langerhans del páncreas están formados por grupos celulares situados entre las masas glandulares exocrinas. Producen al menos cuatro tipos de secreciones endocrinas y están inervados por fibras simpáticas y parasimpáticas que regulan esta secreción. Las células alfa producen glucagón y constituyen entre un 20 y un 30% del total de células de los islotes. Las células beta, productoras de insulina, representan entre el 40 y el 60% de la masa celular. Las células delta producen somatostatina y, al igual que las células F productoras de polipéptido pancreático (PP), no son más del 5-15% del conjunto de células de los islotes.
Insulina
La molécula de insulina está formada por dos
cadenas polipeptídicas de 30 y 21 aminoácidos unidas por puentes disulfuro.
Existen pequeñas variaciones entre las diferentes especies en cuanto a la
estructura química pero las funciones son idénticas. La importancia de la
insulina puede entenderse si se tiene en cuenta el hecho de que ha sido la
causa de concesión de cuatro premios Nobel en 1923, 1958, 1964 y 1979. La
síntesis de insulina en las células beta de los islotes pancreáticos ocurre en los
ribosomas en forma de pre-pro-insulina. Al igual que en el caso de otras
hormonas peptídicas, la molécula final activa es almacenada, tras sucesivos
cambios en su recorrido a través del retículo endoplasmático, en los gránulos
del aparato de Golgi, formando un complejo insoluble con el cinc.
Las funciones de la insulina son muy variadas.
Aunque las más conocidas se relacionan con el metabolismo de los carbohidratos,
no son de menor importancia las que ejerce sobre el metabolismo lipídico o el
de las proteínas. En general, la insulina es una hormona que estimula los
procesos anabólicos e inhibe los catabólicos. A corto plazo aumenta la oferta
de sustratos en el interior celular para el almacenamiento de energía y a medio
plazo provoca un incremento de las actividades enzimáticas relacionadas con la
formación de reservas energéticas.
Sobre el metabolismo de los hidratos de carbono,
la insulina aumenta el transporte de glucosa a través de la membrana plasmática
de las células en la mayoría de los tejidos, excepto en el cerebro (excluyendo
el centro de la saciedad hipotalámico), los túbulos renales, la mucosa
intestinal, las propias células beta pancreáticas y los eritrocitos. En el hígado,
la insulina estimula la síntesis de glucógeno inhibiendo la gluconeogénesis y
la glucogenolisis. Es, por lo tanto, una hormona hipoglucemiante.
Glucagón
El glucagón está formado por una cadena polipéptidica de 29 aminoácidos carente de puentes disulfuro.
Glucagón
El glucagón está formado por una cadena polipéptidica de 29 aminoácidos carente de puentes disulfuro.
Se sintetiza, al igual que la insulina
en forma de pre-pro-glucagón, en este caso en las células alfa de los islotes pancreáticos.
Las funciones del glucagón sobre el metabolismo de los carbohidratos son opuestas a las de
la insulina.
Básicamente, el glucagón estimula la glucogenolisis en el hepatocito y la gluconeogénesis, siendo por tanto una hormona hiperglucemiante.
Básicamente, el glucagón estimula la glucogenolisis en el hepatocito y la gluconeogénesis, siendo por tanto una hormona hiperglucemiante.
Somatostatina
Se sintetiza también en los islotes pancreáticos, en este caso en las
células delta. Su
principal función a este nivel consiste en reducir la velocidad de la
digestión y de la absorción de nutrientes en el tubo digestivo, ralentizando su
utilización para impedir cambios bruscos en el nivel de glucemia. Para ello, la
somatostatina inhibe la motilidad gástrica, duodenal y de la vesícula biliar,
reduce la secreción de clorhídrico, pepsina, gastrina, secretina y enzimas pancreáticas,
e inhibe la absorción de glucosa y triglicéridos en la mucosa intestinal.
Polipéptido
pancreático
El polipéptido pancreático (PP)
se localiza en la periferia de los islotes, junto a las células productoras de glucagón
y somatostatina, pero también hay PP en el tracto gastrointestinal, en íleon y colon
y en el sistema nervioso central y periférico. Es un péptido de 36 aminoácidos
cuya secreción se ve estimulada
por la ingestión de proteínas y por la acción vagal. Su función más clara parece consistir en la inhibición de la
secreción exocrina del páncreas. También inhibe la secreción biliar.
Regulación de la glucemia
En la regulación de la glucemia
intervienen diversas hormonas, no sólo producidas en el páncreas, sino otras
como la GH o los glucocorticoides, además del sistema nervioso vegetativo.
La
compleja serie de interacciones que se establecen entre todos estos factores
determinará finalmente, los niveles de glucosa en sangre, y es imprescindible
que estos niveles no sufran excesivas oscilaciones ni se alejen de unos límites
considerados como fisiológicos.
Esquema de la
regulación de la concentración de la glucosa en la sangre
Cuando la concentración de la glucosa es baja en
la sangre, el páncreas produce glucagón que estimula el desdoblamiento del
glucógeno y la salida de glucosa en el hígado. Cuando la concentración de la
glucosa sube, el páncreas secreta insulina que estimula la absorción de glucosa
por las células y la conversión a glucógeno en el hígado. También es posible
que frente a una situación de estrés se estimule la producción de ACTH que
actúa sobre la corteza suprarrenal para producir cortisol y otros compuestos.
Estas hormonas aceleran la degradación de proteínas y su conversión a glucosa
en el hígado. La estimulación de la médula suprarrenal, por fibras del sistema
nervioso autónomo simpático, produce adrenalina y noradrenalina que también
aumenta la concentración de glucosa en la sangre.
Funciones reguladoras del eje hipotálamo-hipofisario
El hipotálamo y la hipófisis forman una unidad fisiológica de gran importancia en relación con la síntesis de hormonas peptídicas. Entre las funciones que coordina este eje se encuentran el crecimiento somático, la maduración de las gónadas, la adaptación de la corteza adrenal al estrés, la secreción de leche, la liberación de hormonas tiroideas y la excreción de agua en el riñón. Además, el eje hipotálamo-hipofisario también contribuye a la regulación de la presión sanguínea y a la regulación del gasto energético global del organismo.
Funciones
hipotalámicas
Aunque
clásicamente se había considerado a la hipófisis como la glándula maestra en el
control endocrino del organismo, hoy día este papel se le atribuye principalmente
al hipotálamo. Además de las funciones hipotalámicas ya mencionadas,
relacionadas con la secreción de hormonas liberadoras o inhibidoras hacia la
hipófisis, el hipotálamo es responsable del control de la temperatura corporal
o de la regulación de la ingesta. Estas funciones las realiza gracias a las
numerosas conexiones nerviosas que posee con centros superiores cerebrales y a
su situación cercana a los canales de fluido cerebroespinal. Por este motivo,
al hipotálamo se le considera como el principal intermediario entre el sistema
nervioso central y el hormonal, es decir, como el transductor neuroendocrino
por excelencia.
Secreciones
hipotalámicas
En
el hipotálamo se liberan neurotransmisores, como la adrenalina, noradrenalina,
serotonina acetilcolina y diversos neuropéptidos, que permiten la comunicación
entre las diferentes neuronas. De entre todas estas sustancias, algunas
funcionan además como neuromoduladores, es decir, que no actúan directamente como
transmisores del impulso eléctrico de una célula a otra, sino que lo modulan,
estimulándolo o inhibiéndolo. Entre los neuromoduladores más conocidos
encontramos a los opiáceos endógenos, por ejemplo las encefalinas. Finalmente,
el hipotálamo también secreta neurohormonas mediante neuronas que se comportan como
verdaderas células endocrinas. Los gránulos secretores que contienen estas
hormonas viajan a lo largo del cuerpo celular y del axón y, o bien liberan su
contenido a la circulación portal hipofisaria para que las hormonas ejerzan su
función en la hipófisis anterior (hormonas liberadoras e inhibidoras hipotalámicas),
o bien alcanzan la circulación sistémica a través de la neurohipófisis, como
ocurre en el caso de la hormona antidiurética (ADHAVP) y de la oxitocina.
Hormonas
hipotalámicas y de la neurohipófisis
TRH
- hormona liberadora de tirotropina
La
hormona liberadora de tirotropina tiene la estructura química más sencilla de
todas las neurohormonas hipotalámicas. Consta de tres aminoácidos, ácido glutámico,
histidina y prolina. Sin embargo, tiene un gran rango de funciones entre las
que destacan la estimulación de la secreción de TSH y prolactina, su actuación
como neurotransmisor/neuromodulador en el cerebro y médula espinal, su
intervención en el control de la temperatura corporal y sus efectos diversos
sobre el comportamiento. La liberación de TRH está regulada por centros
superiores del encéfalo además de por retroalimentación negativa a través del
eje hipotálamo-hipófisis- tiroides.
GnRH
- hormona liberadora de gonadotropinas
La
hormona liberadora de gonadotropinas es un péptido de 10 aminoácidos que
estimula la síntesis y liberación de las dos gonadotropinas hipofisarias, la
hormona estimuladora del folículo (FSH) y la hormona luteinizante (LH). Una de
sus características más llamativas es el fenómeno de la secreción pulsátil, o
en forma de brotes, a intervalos de tiempo que varían entre especies. En la
GnRH este tipo de secreción es más evidente que en otras hormonas
hipotalámicas, hasta el punto de que la administración continua de esta hormona
suprime la liberación de gonadotropinas. La estrecha vinculación de esta
hormona con la función reproductora implica que su regulación sea relativamente
compleja y no se adapte al clásico esquema de retroalimentación negativa.
De
hecho, la liberación de GnRH está relacionada con los niveles de
estrógenos/progesterona durante el ciclo estral.
GHRH - hormona
liberadora de la somatotropina o de la hormona del crecimiento
La
hormona liberadora de la somatotropina o de la hormona del crecimiento presenta
un gran número de formas que difieren entre sí en el número de aminoácidos que
las componen, variando de 37 a 44. Su función, como su nombre indica, consiste
en estimular la síntesis y liberación de la hormona del crecimiento (GH) y en su
regulación por retroalimentación negativa intervienen las somatomedinas, hormonas
que producen los tejidos expuestos a la GH. Además, el estrés, incluyendo el
ejercicio físico, estimula su secreción, y la somatostatina la inhibe.
GHIH
- somatostatina
La
somatostatina no es en realidad una única hormona sino que el término incluye a
una gran variedad de polipéptidos formados por cadenas de 14 a 28 aminoácidos.
Entre sus funciones se incluye la inhibición de la liberación de GH, y de ahí
las siglas GHIH. Es también inhibidora de la secreción de la hormona
estimulante del tiroides (TSH). Está ampliamente distribuida por el sistema
nervioso central y por otros tejidos, siendo muy importantes sus efectos
inhibidores sobre la secreción de insulina y glucagón en el páncreas y sobre
algunas funciones gastrointestinales como la secreción ácida en el estómago, la
secreción de enzimas pancreáticos o la absorción intestinal.
CRH
- hormona liberadora de corticotropina
La
hormona liberadora de corticotropina es un péptido de 41 aminoácidos cuya
principal función consiste en estimular la síntesis y secreción de ACTH en la
hipófisis. La CRH está implicada en la respuesta del organismo a todas las
formas de estrés y por lo tanto existen muchos factores relacionados con su
regulación.
Entre
éstos destaca el cortisol, el principal glucocorticoide liberado por la corteza
adrenal, que inhibe la liberación de CRH por retroalimentación, mientras que la
hormona antidiurética (ADH) ejerce un efecto estimulador.
PIH/PRF
- hormona inhibidora de prolactina/ factor liberador de prolactina
El
efecto del hipotálamo sobre la liberación de prolactina en la hipófisis es
fundamentalmente inhibidor, y lo ejerce a través de la liberación de la hormona
inhibidora de prolactina (PIH) que es el neurotransmisor aminérgico conocido
como dopamina. Existe mucha controversia en cuanto a la existencia del factor
liberador de prolactina (PRF) como una hormona con entidad propia, pero sí está
claro que existen sustancias, entre ellas la TRH, que estimulan la liberación
de PRL.
ADH/AVP
- hormona antidiurética (ADH) o arginina-vasopresina
La
hormona antidiurética (ADH) o arginina-vasopresina es un péptido sintetizado en
las regiones supraóptica y paraventricular del hipotálamo. Una vez formada, la
ADH llega a la neurohipófisis a través del tracto nervioso supraóptico
transportada por la neurofisina II (un polipéptido hipotalámico) y se libera al
torrente sanguíneo, separándose de su transportador. Su estructura varía entre
las diferentes especies como refleja la figura 2-1. La función principal de la
ADH está relacionada con la regulación del equilibrio hídrico del organismo así
como de la osmolalidad. Por ello, cuando se detectan bajadas en la presión
sanguínea, disminución de la volemia, hipoglucemia, etc. se activa un
osmorreceptor en el hipotálamo que provoca la liberación de ADH. Por el
contrario, cuando en el seno carotídeo o en la aurícula izquierda las
estructuras especializadas correspondientes detectan una distensión por el
aumento del volumen sanguíneo, las neuronas receptoras llevan impulsos al
hipotálamo y se inhibe la liberación de ADH en la neurohipófisis. Otra
importante función de la ADH se relaciona con su actividad vasoconstrictora,
que se produce cuando la hormona se une a los receptores V1 del músculo liso de
los vasos y a los V2 de las membranas plasmáticas de las células de los túbulos
colectores renales.
Oxitocina
Las funciones de la oxitocina se ejercen fundamentalmente a nivel del útero y de la glándula mamaria. En el útero, la oxitocina se libera como consecuencia de los estímulos recogidos por los mecanorreceptores de este órgano y de la vagina y cérvix, estimulando las contracciones del miometrio durante el parto. Este reflejo se denomina reflejo neuroendocrino de Ferguson. El mecanismo de acción de la oxitocina en el útero implica la activación de canales de Ca2+ y la liberación de PGF2a. En la glándula mamaria, la succión de la cría estimula los mecanorreceptores de los pezones que generan un impulso nervioso aferente hasta hipotálamo provocando la liberación de oxitocina. Ésta actúa sobre las células mioepiteliales de los alvéolos contrayéndolas (reflejo neuroendocrino de succión). La adrenalina inhibe la acción de la oxitocina. La proteína transportadora de la oxitocina desde el hipotálamo a la hipófisis es la Neurofisina I.
domingo, 28 de agosto de 2016
Sistema endocrino
El sistema endocrino está formado por las glándulas endocrinas, conjunto de glándulas que producen sustancias mensajeras llamadas hormonas, vertiéndolas sin conducto excretor, directamente a los capilares sanguíneos, para que realicen su función en órganos distantes del cuerpo (órganos blancos).
Una hormona es una sustancia química que se sintetiza en una glándula de secreción interna y ejerce algún tipo de efecto fisiológico sobre otras células hasta las que llega por vía sanguínea.
Las hormonas actúan como mensajeros químicos y sólo ejercerán su acción sobre aquellas células que posean en sus membranas los receptores específicos (son las células diana o blanco).
Las principales glándulas que componen el sistema endocrino son:
El páncreas.
La glándula tiroides.
La hipófisis o pituitaria (lóbulo posterior y lóbulo anterior)
La glándula pineal.
Las glándulas suprarrenales.
Las gónadas: testículos y ovarios.
Las paratiroides.
El hipotálamo.
Glándulas endocrinas importantes (masculinas a la izquierda, femeninas a la derecha): 1. glándula pineal; 2. hipófisis; 3. glándula tiroides; 4. timo; 5. glándula suprarrenal; 6. páncreas; 7. ovario; 8. testículo.
Mecanismos bioquímicos de acción hormonal
En el organismo humano existen las Células diana, también llamadas células blanco, células receptoras o células efectoras, poseen receptores específicos para las hormonas en su superficie o en el interior.
Cuando la hormona, transportada por la sangre, llega a la célula diana y hace contacto con el receptor “como una llave con una cerradura“, la célula es impulsada a realizar una acción específica según el tipo de hormona de que se trate:
• Las hormonas esteroideas , gracias a su naturaleza lipídica, atraviesan fácilmente las membranas de las células diana o células blanco, y se unen a las moléculas receptoras de tipo proteico, que se encuentran en el citoplasma.
De esta manera llegan al núcleo, donde parece que son capaces de hacer cesar la inhibición a que están sometidos algunos genes y permitir que sean transcritos. Las moléculas de ARNm originadas se encargan de dirigir en el citoplasma la síntesis de unidades proteicas, que son las que producirán los efectos fisiológicos hormonales.
• Las hormonas proteicas , sin embargo, son moléculas de gran tamaño que no pueden entrar en el interior de las células blanco, por lo que se unen a "moléculas receptoras" que hay en la superficie de sus membranas plasmáticas, provocando la formación de un segundo mensajero , el AMPc, que sería el que induciría los cambios pertinentes en la célula al activar a una serie de enzimas que producirán el efecto metabólico deseado.
Control hormonal
La producción de hormonas está regulada en muchos casos por un sistema de retroalimentación o feed-back negativo, que hace que el exceso de una hormona vaya seguido de una disminución en su producción.
Se puede considerar el hipotálamo , como el centro nervioso "director" y controlador de todas las secreciones endocrinas. El hipotálamo segrega neurohormonas que son conducidas a la hipófisis. Estas neurohormonas estimulan a la hipófisis para la secreción de hormonas trópicas (tireotropa, corticotropa, gonadotropa).
Estas hormonas son transportadas a la sangre para estimular a las glándulas correspondientes (tiroides, corteza suprarrenal y gónadas) y serán éstas las que segreguen diversos tipos de hormonas (tiroxina, corticosteroides y hormonas sexuales , respectivamente ), que además de actuar en el cuerpo, retroalimentan la hipófisis y el hipotálamo para inhibir su actividad y equilibran las secreciones respectivas de estos dos órganos y de la glándula destinataria.
Los órganos endocrinos también se denominan glándulas sin conducto o glándulas endocrinas, debido a que sus secreciones se liberan directamente en el torrente sanguíneo, mientras que las glándulas exocrinas liberan sus secreciones sobre la superficie interna o externa de los tejidos cutáneos, la mucosa del estómago o el revestimiento de los conductos pancreáticos.
Las hormonas secretadas por las glándulas endocrinas regulan el crecimiento, desarrollo y las funciones de muchos tejidos, y coordinan los procesos metabólicos del organismo.
Los tejidos que producen hormonas se pueden clasificar en tres grupos: glándulas endocrinas, cuya función es la producción exclusiva de hormonas; glándulas endo-exocrinas, que producen también otro tipo de secreciones además de hormonas; y ciertos tejidos no glandulares, como el tejido nervioso del sistema nervioso autónomo, que produce sustancias parecidas a las hormonas.
lunes, 13 de junio de 2016
Clasificación anatómica del sistema nervioso
Anatómicamente, el sistema nervioso de los seres humanos se agrupa en
distintos órganos, los cuales conforman estaciones por donde pasan las vías
neurales. Con fines de estudio, se pueden agrupar estos órganos según su
ubicación en dos partes: sistema nervioso central y sistema nervioso periférico.
Sistema nervioso central
El
sistema nervioso central está formado por el encéfalo y la médula espinal. Se
encuentra protegido por tres membranas llamadas meninges. En su interior existe
un sistema de cavidades conocidas como ventrículos, por las cuales circula el
líquido cefalorraquídeo.
Es el encargado de realizar las más altas funciones, ya que atiende y
satisface las necesidades vitales y da respuesta a los estímulos. Ejecuta cuatro acciones esenciales,
que son:
1. Percibir los estímulos procedentes del mundo
exterior.
2. Transmitir los impulsos nerviosos sensitivos a
los centros de elaboración.
3. Producción de los impulsos efectores o de
gobierno.
4. Transmisión de
estos impulsos efectores a los músculos esqueléticos.
El encéfalo
Es
la masa nerviosa contenida dentro del cráneo, está envuelta por las tres
meninges llamadas: duramadre, piamadre y aracnoides.
El encéfalo es la parte del sistema nervioso central
que está protegida por los huesos del cráneo (neurocráneo). Consta de tres
partes bastante voluminosas: cerebro, cerebelo y tronco del encéfalo, y otras
más pequeñas: el diencéfalo, con el hipotálamo (en conexión con la hipófisis
del Sistema Endocrino) y el mesencéfalo con los tubérculos cuadrigéminos.
El cerebro
La
superficie del cerebro se denomina corteza cerebral, es la parte más voluminosa
e importante.
Está
formado por la sustancia gris (por fuera) y la sustancia blanca (por dentro).
Su superficie no es lisa, sino que tiene unas arrugas o pliegues llamados
circunvoluciones; y unos surcos denominados cisuras, las más notables son las llamadas
cisuras de Silvio y de Rolando.
Está dividido incompletamente en dos partes por una
hendidura (cisura interhemisférica), llamadas hemisferios cerebrales (derecho e
izquierdo). Ambos hemisferios están comunicados por el cuerpo calloso.
En
los hemisferios se distinguen los lóbulos, que llevan el nombre del hueso en
que se encuentran en contacto (frontal, parietal...). Pesa unos 1.200 gr.
Dentro de sus principales funciones están las de controlar y regular el
funcionamiento de los demás centros nerviosos, también en él se reciben las
sensaciones y se elaboran las respuestas conscientes a dichas situaciones. Es
el órgano de las facultades intelectuales: atención, memoria, inteligencia...
El
cerebelo
Está situado detrás del cerebro (parte posterior
e inferior del encéfalo) y es más pequeño (120 gr.); tiene forma de una
mariposa con las alas extendidas. Consta de tres partes: dos hemisferios
cerebelosos y el vérmix o cuerpo vermiforme. Por fuera tiene sustancia gris y
en el interior sustancia blanca, esta presenta una forma arborescente por lo
que se llama el árbol de la vida. Coordina los movimientos de los músculos al
caminar y realizar otras actividades motoras.
El cerebelo procesa la información proveniente
de otras áreas del cerebro, de la médula espinal y de los receptores
sensoriales, con el fin de indicar el tiempo exacto para realizar los
movimientos coordinados y suaves del sistema muscular.
Una embolia que afecte al cerebelo puede causar
mareos, nauseas y problemas de equilibrio y coordinación.
El tronco del encéfalo:
Está compuesto por el mesencéfalo, la
protuberancia anular y el bulbo raquídeo.
El bulbo raquídeo:
Es la continuación de la médula que se hace más
gruesa al entrar en el cráneo. Regula el funcionamiento del corazón y de los
músculos respiratorios, además de los movimientos de la masticación, la tos, el
estornudo, el vómito… Por eso una lesión en el bulbo produce la muerte
instantánea por paro cardio-respiratorio irreversible.
La Médula espinal:
La médula espinal es un cordón nervioso blanco y
cilíndrico que se extiende por el interior de la columna vertebral. En ella la
sustancia blanca se encuentra en el exterior y la gris en el interior. Su función
más importante es conducir mediante los nervios de los que está formada, la
corriente nerviosa que conduce las sensaciones hasta el cerebro y los impulsos
nerviosos que llevan las respuestas del cerebro a los músculos.
La médula espinal termina en el área lumbar y
continúa a través del canal vertebral con los nervios espinales. Debido a la semejanza
con la cola de un caballo, la agrupación de estos nervios en el extremo de la
médula espinal se denomina cauda equina (cola de caballo). Estos nervios envían
y reciben mensajes hacia y desde las extremidades inferiores y los órganos
pélvicos.
domingo, 12 de junio de 2016
El sistema Nervioso
El sistema nervioso es una red de tejidos altamente
especializada, que coordina todas las funciones conscientes e inconscientes y
cuya unidad principal son las neuronas, células que se encuentran conectadas
entre sí de manera compleja y que tienen la capacidad de conducir, usando
señales eléctricas o bien mediante neurotransmisores, enviando estímulos dentro
del tejido nervioso y hacia la mayoría del resto de los tejidos, coordinando así
múltiples funciones del organismo. En el caso del hombre el sistema
nervioso constituye el 70% del cuerpo.
Su principal función es la de captar y procesar
rápidamente las señales, ejerciendo coordinación y control sobre los demás
órganos, para lograr una oportuna y eficaz interacción con el medio.
Las Neuronas
Las neuronas son un tipo de células cuya principal
característica es la excitabilidad de su membrana plasmática.
Están especializadas en la recepción de estímulos y en
la conducción del impulso nervioso entre ellas o con otros tipos celulares,
como por ejemplo las fibras musculares de la placa motora.
Altamente diferenciadas, la mayoría de las neuronas no
se dividen una vez alcanzada su madurez, no obstante, una minoría si lo hace.
Presentan
unas características morfológicas típicas que sustentan sus funciones: un
cuerpo celular central, una o varias prolongaciones cortas llamadas dentritas
que generalmente transmiten los impulsos hacia el soma celular, y una
prolongación larga llamada axón o cilindroeje que conduce los impulsos
desde el soma hacia otra neurona u órgano diana.
Según su función, las neuronas se clasifican en:
· Sensitivas: Conducen la información desde los
receptores hacia los centros nerviosos más importantes.
· Motoras: Transmiten las órdenes a los órganos
efectores.
· Intercalares o de asociación: Se encuentran situadas
entre las neuronas sensitivas y las motoras y se localizan en los centros
nerviosos superiores.
Los grupos de neuronas en el cerebro tienen trabajos
especializados. Por ejemplo, algunos se relacionan con el pensamiento, el
aprendizaje y la memoria. Otros se encargan de la recepción de la información
sensorial. Otros se comunican con los músculos, estimulándolos para la acción.
Son varios los procesos que tienen que funcionar en
conjunto y sin tropiezos para que las neuronas sobrevivan y permanezcan
saludables. Estos procesos son la comunicación, el metabolismo y la reparación.
Las neuronas poseen una capacidad única para generar y
transmitir corrientes nerviosas desde las dentritas al axón. Estas establecen
conexiones funcionales denominadas sinapsis, que permiten que los impulsos
nerviosos pasen de unas a otras.
A través de las ondas de naturaleza eléctrica que se
originan como consecuencia de un cambio transitorio de la permeabilidad en la
membrana plasmática, y que recorren toda la neurona, estos cambios de
potencial eléctrico se transmiten desde las dendritas hacia el axón hasta los
botones perisinápticos, que a su vez los transmiten hacia otras neuronas.
Se originan en el sistema nervioso central o en los
órganos de los sentidos. Los receptores sensitivos transforman los estímulos en
impulsos nerviosos, que a través de las fibras sensoriales llegan al cerebro.
Las
neuronas no están aisladas. Entre ellas se establecen conexiones denominadas
sinapsis, localizadas entre el extremo final del axón de una neurona y una
dendrita de la neurona contigua.
En la sinapsis no se produce contacto físico, existe
un pequeño espacio entre ellas conocido como hendidura o brecha sináptica.
En el extremo del axón hay unas vesículas que
contienen sustancias llamadas neurotransmisores, que cuando llega el
impulso nervioso se rompen y los liberan en la brecha.
Es de destacar que en las sinapsis la corriente
nerviosa no es continua, en un momento se acaba y empieza otra nueva.
En el extremo del axón hay unas vesículas muy pequeñas
que contienen unas sustancias llamadas neurotransmisores.
Cuando el
impulso nervioso llega al extremo del axón, las vesículas se rompen y los
neurotransmisores son liberados a la brecha sináptica. Allí se unen a la
membrana de la dendrita, lo que hace que esta inicie un nuevo impulso nervioso.sábado, 30 de abril de 2016
Preguntas y respuestas sobre comunicación celular
¿A qué llamamos comunicación celular?
La comunicación celular es la capacidad
que tienen todas las células de intercambiar información fisicoquímica con el
medio ambiente y con otras células.
¿Cuál es la función principal de la
comunicación celular?
La función principal de la comunicación
celular es la de adaptarse a los cambios que existen en el medio que les rodea
para sobrevivir a esos cambios, gracias al fenómeno de la homeostasis.
¿Cómo responden los organismos
unicelulares a los múltiples estímulos fisicoquímicos como la luz, temperatura,
salinidad, acidez, concentración de otras sustancias, que reciben en el medio
acuoso en el que viven?
Responden generalmente con movimiento,
llamado taxia (quimiotaxia, fototaxia).
¿Qué tipos de comunicación celular existen
en organismos multicelulares, según el ligando?
Contacto celular con ligando soluble
(hormona o factor de crecimiento).
Contacto celular con ligando fijo en otra
célula.
Contacto celular con ligando fijo en la
matriz extracelular.
¿Cómo se denomina la comunicación, donde
las moléculas señalizadoras (hormonas) son secretadas por células
especializadas y se transportan a través de la circulación, actuando sobre
células diana o blanco localizadas en lugares alejados del organismo?
Comunicación endócrina
¿Entre qué células se produce la
comunicación paracrina?
La comunicación paracrina es la que se
produce entre células que se encuentran relativamente cercanas (células
vecinas).
¿Qué tipo de comunicación es el que
establece la neurona presináptica al captar ella misma en sus receptores
celulares, los neurotrasmisores que ha vertido en la sinapsis, para así dejar
de secretarlos o recaptarlos para reutilizarlos?
Comunicación autocrina
Mencionar las dos variedades de
comunicación nerviosa.
Comunicación neuroendocrina y comunicación
neuromuscular.
¿Qué característica presenta la
comunicación por moléculas gaseosas?
Es la comunicación en la que intervienen
como mensajeros químicos sustancias gaseosas como el óxido nítrico y el
monóxido de carbono.
¿A qué se denomina inducción?
A la acción de estimular a las células.
¿Cómo se denomina a la célula sensible al estímulo?
Célula diana o célula blanco.
Las señales locales llegan hasta la célula
diana o blanco por difusión en el lugar. Existen distintos tipos, ¿Cuáles son?
Las señales autocrinas, las señales
paracrinas, las señales yuxtacrinas y las señales endocrinas.
¿Qué características presenta el complejo
señal-receptor? Explicar
Saturabilidad, un aumento del número de
señales satura el complejo señal-receptor. Esto es así porque el número de
receptores de una célula es limitado.
Reversibilidad, el complejo señal-receptor
se separa después de su formación. La liberación de la señal es importante
porque si no ocurre, el receptor será estimulado continuamente.
¿Qué provoca la interacción
señal-receptor?
Desencadena una serie de reacciones
consecutivas en el interior de la célula, para producir una respuesta celular
específica.
¿Qué son los receptores?
Los receptores son proteínas que suelen
estar incluidas completamente en la membrana plasmática.
¿Qué son los canales iónicos?
Son proteínas integrales que comunican
ambos lados de la membrana plasmática mediante poros que se abren y se cierran
según determinadas condiciones.
¿Qué son los receptores asociados a
proteínas G?
Son proteínas que atraviesan la membrana
plasmática hacia afuera y hacia adentro varias veces. La unión de una señal
sobre el lado extracelular de estas proteínas cambia la forma de su región
citoplasmática y abre un sitio de unión para que una proteína periférica,
conocida como "proteína G", se active y desencadene una serie de
reacciones químicas dentro del citoplasma.
¿Cómo se denomina al proceso mediante el
cual la célula blanco convierte una señal extracelular en una señal
intracelular?
Se lo denomina transducción de la señal.
¿Cuáles son las principales funciones de
la membrana plasmática de la célula?
Confiere a la célula su individualidad, al
separarla de su entorno.
Constituye una barrera con permeabilidad
muy selectiva, controlando el intercambio
de sustancias.
Controla el flujo de información entre las
células y su entorno.
Proporciona el medio apropiado para el
funcionamiento de las proteínas de membrana.
¿Qué son las uniones de hendidura o
“uniones gap”?
Se trata de canales entre las membranas
plasmáticas que conectan directamente los citoplasmas de dos células
adyacentes. Por estos canales, formados por proteínas integrales llamadas
conexinas, no pueden pasar moléculas grandes como proteínas, pero sí pueden
hacerlo libremente iones o pequeñas moléculas, como los aminoácidos. Una célula
animal está conectada con sus células vecinas por cientos de uniones de
hendidura.
¿Qué tienen las células vegetales, en
lugar de tener uniones de hendidura?
Poseen plasmodesmos, puentes de membrana
que atraviesan las gruesas paredes vegetales que separan las células de las
plantas. Una célula vegetal suele tener miles de plasmodesmos.
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