lunes, 17 de abril de 2017
viernes, 24 de marzo de 2017
BIOLOGÍA 3º SECUNDARIA: El modelo de estímulo – procesamiento – respuesta
BIOLOGÍA 3º SECUNDARIA: El modelo de estímulo – procesamiento – respuesta: Entre los objetivos de los científicos al realizar sus trabajos de investigación encontramos el de identificar las regularidades de los fenó...
viernes, 17 de marzo de 2017
Desarrollo de contenidos
Unidad 1: la respuesta al medio
Contenidos
Mecanismos de respuesta en el nivel organismo. Percepción: modelo de estímulo, procesamiento y respuesta. Diferentes tipos de estímulos y de receptores, relación entre las características del estímulo y del receptor. Diferentes tipos de respuestas: respuesta de huida. Respuestas instintivas versus aprendidas.
El papel de las señales en los comportamientos. La comunicación entre sistemas biológicos.
Mecanismos de respuesta en el nivel celular. Respuestas celulares al ambiente. La percepción a nivel celular. La membrana celular, receptores de membrana. Especificidad señal-receptor, modelo llave cerradura.
Comunicación entre células.
Unidad 2: regulación e integración de funciones
Contenidos
Sistema nervioso. Vías aferentes y eferentes. Sistema nervioso central y periférico. Órganos efectores: músculos y glándulas. Neuronas. Propagación del impulso nervioso. Sinapsis. Neurotransmisores.
Sistema nervioso voluntario y autónomo (simpático y parasimpático). Sistema endócrino. Concepto de glándula, hormona y tejido blanco. Caso A: Rol de las hormonas en la homeostasis. Regulación de la glucemia: Insulina, glucagón y diabetes. Respuesta celular a la acción de la insulina. Caso B: rol de las hormonas en el desarrollo. Hormonas sexuales. La hipófisis como glándula integradora entre el sistema nervioso y endócrino.
Unidad 3: del ADN al organismo
Contenidos
Las proteínas como moléculas ejecutoras. Función biológica de las proteínas. Enzimas. Proteínas como polímeros con secuencia. Relación estructura y función en las proteínas.
El ADN como la molécula portadora de la información para construir las proteínas. El ADN como polímero con secuencia. Duplicación del ADN. Síntesis de proteínas. El gen como segmento de ADN que codifica una proteína. Mutaciones.
Contenidos
Mecanismos de respuesta en el nivel organismo. Percepción: modelo de estímulo, procesamiento y respuesta. Diferentes tipos de estímulos y de receptores, relación entre las características del estímulo y del receptor. Diferentes tipos de respuestas: respuesta de huida. Respuestas instintivas versus aprendidas.
El papel de las señales en los comportamientos. La comunicación entre sistemas biológicos.
Mecanismos de respuesta en el nivel celular. Respuestas celulares al ambiente. La percepción a nivel celular. La membrana celular, receptores de membrana. Especificidad señal-receptor, modelo llave cerradura.
Comunicación entre células.
Unidad 2: regulación e integración de funciones
Contenidos
Sistema nervioso. Vías aferentes y eferentes. Sistema nervioso central y periférico. Órganos efectores: músculos y glándulas. Neuronas. Propagación del impulso nervioso. Sinapsis. Neurotransmisores.
Sistema nervioso voluntario y autónomo (simpático y parasimpático). Sistema endócrino. Concepto de glándula, hormona y tejido blanco. Caso A: Rol de las hormonas en la homeostasis. Regulación de la glucemia: Insulina, glucagón y diabetes. Respuesta celular a la acción de la insulina. Caso B: rol de las hormonas en el desarrollo. Hormonas sexuales. La hipófisis como glándula integradora entre el sistema nervioso y endócrino.
Unidad 3: del ADN al organismo
Contenidos
Las proteínas como moléculas ejecutoras. Función biológica de las proteínas. Enzimas. Proteínas como polímeros con secuencia. Relación estructura y función en las proteínas.
El ADN como la molécula portadora de la información para construir las proteínas. El ADN como polímero con secuencia. Duplicación del ADN. Síntesis de proteínas. El gen como segmento de ADN que codifica una proteína. Mutaciones.
domingo, 6 de noviembre de 2016
El código genético
Tanto el ARN como el ADN están compuestos
por la combinación de cuatro bases diferentes (se puede decir que es como un
alfabeto de cuatro letras). ¿Cómo es esta combinación? Si
cada aminoácido estuviera codificado sólo por dos bases habría un total de 42=16
posibilidades, pero esto no puede ser así, ya que los aminoácidos encontrados
en las proteínas son 20. Necesitamos combinar más bases. Entonces, si
combinamos tres bases (tripletes) para formar un aminoácido, obtenemos un total
de 64 combinaciones (43=64)... pero ahora "sobran" 44
tripletes. En esa situación se encontraron Har Gobind Khorana y Marshall
Nirenberg en la década de 1960.
Estos científicos demostraron que hay 61
tripletes -o codones- que codifican aminoácidos, muchos de los cuales son
codificados por más de un codón, por lo que se dice que el código está degenerado.
Los distintos aminoácidos son codificados por un número diferente de codones
(algunos por 1, otros por 2, o por 3), e incluso existen tres tripletes que no
codifican para ningún aminoácido. En resumen: de los 64 codones, 61 codifican
aminoácidos y los tres restantes no son codificantes sino que son utilizados como
señales de terminación.
Este código es casi universal: es el mismo
en todos los organismos. Sin embargo, el código genético mitocondrial es
diferente del nuclear y se transmite de manera independiente. De esto
hablaremos en el siguiente título.
Cuadro. Código genético. Cada uno
de los aminoácidos o señales de terminación está codificado por uno o más
tripletes de ARN.
El
genoma mitocondrial
En las células eucariotas la mayor parte de la
información genética está contenida en el núcleo. Sin embargo, en estas células
hay dos tipos de organelas que tienen su propio genoma. Estas organelas son las
mitocondrias (centrales energéticas de la célula) y los cloroplastos (presentes
solo en eucariotas fotosintéticos).
El genoma mitocondrial es una molécula de ADN
circular que contiene 16.569 pares de bases y codifica 13 proteínas, 2 ARN
ribosomal (ARNr) y 22 ARN de transferencia (ARNt). El código genético que
utiliza es degenerado, es decir, ciertos codones en la mitocondria corresponden
a aminoácidos diferentes de los utilizados por el genoma nuclear. Sin embargo,
depende de muchas proteínas nucleares para poder replicarse y, a su vez, muchas
proteínas presentes en las mitocondrias son codificadas por el genoma nuclear.
En mamíferos, cada mitocondria contiene entre 5 y 10
moléculas idénticas de ADN, cada una de aproximadamente 16.000 nucleótidos.
Dado que una célula puede tener cientos de mitocondrias, el genoma mitocondrial
representa casi el 1% del genoma total. Este genoma es de suma utilidad en el
estudio de ciertas enfermedades hereditarias, debido a que las mitocondrias se
heredan solamente por la línea materna (ya que las mitocondrias del
espermatozoide no ingresan al óvulo). Todos los hermanos nacidos de una misma madre
(sean varones o mujeres) pueden ser identificados como tales analizando ciertos
marcadores mitocondriales. De hecho, estos marcadores deberían ser iguales
entre los hermanos de la madre "los tíos", los primos hijos de
hermanas mujeres de la madre, y así sucesivamente, siguiendo siempre la línea
materna.
Estructura del ADN
En la década de los cincuenta, el campo de la
biología fue convulsionado por el desarrollo del modelo de la estructura del
ADN. James Watson y Francis Crick en 1953 demostraron que consiste en una doble
hélice formada por dos cadenas.
El ADN es un ácido nucleico formado por
nucleótidos. Cada nucleótido consta de tres elementos:
1.- un azúcar: desoxirribosa en este caso (en el
caso de ARN o ácido ribonucleico, el azúcar que lo forma es una ribosa),
2.- un grupo fosfato y
3.- una base nitrogenada
Si la molécula tiene sólo el azúcar unido a la
base nitrogenada entonces se denomina nucleósido.
Las bases nitrogenadas que constituyen parte del
ADN son: adenina (A), guanina (G), citosina (C) y timina (T). Estas forman
puentes de hidrógeno entre ellas, respetando una estricta complementariedad: A
sólo se aparea con T (y viceversa) mediante dos puentes de hidrógeno, y G sólo
con C (y viceversa) mediante 3 puentes de hidrógeno.
Estructura del ADN. El
ácido desoxirribonucleico es un polímero de dos cadenas antiparalelas
(orientación 5' 3' y 3' 5'). Cada cadena está compuesta por unidades de un
azúcar (desoxirribosa), un fosfato y una base nitrogenada unidas entre si por
enlaces fosfodiéster. Las bases presentes en el ADN son: adenina (A), timina
(T), citosina (C) y guanina (G). Para recordar cómo aparean entre sí las bases
podemos pensar en las iniciales de dos grandes personajes del tango: Aníbal
Troilo (adenina es la base complementaria de timina) y Carlos Gardel (citosina
es la complementaria a guanina).
sábado, 22 de octubre de 2016
Función biológica de las proteínas
Así como los polisacáridos se reducen a ser
sustancias de reserva o moléculas estructurales, las proteínas asumen funciones
muy variadas gracias a su gran hetereogeneidad estructural. Describir las
funciones de las proteínas equivale a describir en términos moleculares todos
los fenómenos biológicos. Podemos destacar las siguientes:
función enzimática
función hormonal
función de reconocimiento de señales
función de transporte
función estructural
función de defensa
función de movimiento
función de reserva
transducción de señales
función reguladora
Muchas proteínas ejercen a la vez más de una de
las funciones enumeradas: Las proteínas de membrana tienen tanto función estructural
como enzimática; la ferritina es una proteína que transporta y, a la vez,
almacena el hierro; la miosina interviene en la contracción muscular, pero
también funciona como un enzima capaz de hidrolizar el ATP, y así se podrían
poner muchos ejemplos más.
Función enzimática
La gran mayoría de las reacciones metabólicas tienen
lugar gracias a la presencia de un catalizador de naturaleza proteica
específico para cada reacción. Estos biocatalizadores reciben el nombre de
enzimas. La gran mayoría de las proteínas son enzimas.
Función hormonal
Las hormonas son sustancias producidas por una
célula y que una vez secretadas ejercen su acción sobre otras células dotadas
de un receptor adecuado. Algunas hormonas son de naturaleza proteica, como la
insulina y el glucagón (que regulan los niveles de glucosa en sangre) o las
hormonas segregadas por la hipófisis como la hormona del crecimiento, o la
calcitonina (que regula el metabolismo del calcio).
![]() |
| Estructura primaria de la insulina |
Función de reconocimiento de señales
La superficie celular alberga un gran número de
proteínas encargadas del reconocimiento de señales químicas de muy diverso tipo.
Existen receptores hormonales, de neurotransmisores, de anticuerpos, de virus,
de bacterias, etc. En muchos casos, los ligandos que reconoce el receptor (hormonas
y neurotransmisores) son, a su vez, de naturaleza proteica.
Función de transporte
En los seres vivos son esenciales los fenómenos de
transporte, bien para llevar una molécula hidrofóbica a través de un medio
acuoso (transporte de oxígeno o lípidos a través de la sangre) o bien para
transportar moléculas polares a través de barreras hidrofóbicas (transporte a
través de la membrana plasmática). Los transportadores biológicos son siempre
proteínas.
Función estructural
Las células poseen un citoesqueleto de
naturaleza proteica que constituye un armazón alrededor del cual se organizan
todos sus componentes, y que dirige fenómenos tan importantes como el
transporte intracelular o la división celular. En los tejidos de sostén
(conjuntivo, óseo, cartilaginoso) de los vertebrados, las fibras de colágeno
forman parte importante de la matriz extracelular (de color claro en la Figura)
y son las encargadas de conferir resistencia mecánica tanto a la tracción como
a la compresión.
Función de defensa
La propiedad fundamental de los mecanismos de defensa
es la de discriminar lo propio de lo extraño. En bacterias, una serie de
proteínas llamadas endonucleasas de restricción se encargan de identificar y
destruir aquellas moléculas de DNA que no identifica como propias (en la parte
inferior de la figura de abajo).
Función de movimiento
Todas las funciones de motilidad de los seres vivos
están relacionadas con las proteínas. Así, la contracción del músculo resulta
de la interacción entre dos proteínas, la actina y la miosina.
Función de reserva
La ovoalbúmina de la clara de huevo, la
lactoalbúmina de la leche, la gliadina del grano de trigo y la hordeína de la
cebada, constituyen una reserva de aminoácidos para el futuro desarrollo del
embrión.
Transducción de señales
Los fenómenos de transducción (cambio en la naturaleza
físico-química de señales) están mediados por proteínas. Así, durante el proceso
de la visión, la rodopsina de la retina convierte (o mejor dicho, transduce) un
fotón luminoso (una señal física) en un impulso nervioso (una señal eléctrica),
y un receptor hormonal convierte una señal química (una hormona) en una serie
de modificaciones en el estado funcional de la célula.
Función reguladora
Muchas proteínas se unen al DNA y de esta forma
controlan la transcripción génica. De esta forma el organismo se asegura de que
la célula, en todo momento, tenga todas las proteínas necesarias para
desempeñar normalmente sus funciones. Las distintas fases del ciclo celular son
el resultado de un complejo mecanismo de regulación desempeñado por proteínas
como la ciclina.
Relación estructura
y función en las proteínas
Las proteínas son las macromoléculas más
versátiles de cuantas existen en la materia viva: desempeñan un elevado número
de funciones biológicas diferentes. Cada proteína está especializada en llevar
a cabo una determinada función.
Entre las funciones de las proteínas cabe
destacar las siguientes: catalíticas, estructurales, de transporte, nutrientes
y de reserva, contráctiles o mótiles, de defensa, reguladoras del metabolismo,
y otras muchas que determinadas proteínas desempeñan en organismos concretos.
La función de una proteína depende de la interacción
de la misma con una molécula a la que llamamos ligando (en el caso particular
de los enzimas el ligando recibe el nombre de sustrato). El ligando es
específico de cada proteína. A su vez, la interacción entre proteína y ligando
reside en un principio de complementariedad estructural: el ligando debe
encajar en un hueco existente en la superficie de la proteína (el centro
activo) tal y como lo haría una llave en una cerradura.
Hay que tener en cuenta que este acoplamiento no es
meramente espacial, sino que la proteína "ve" en su ligando, además
de la forma, la distribución de cargas eléctricas, sus distintos grupos
funcionales, y, en general, las posibilidades de establecer interacciones
débiles con él a través de los grupos R de los aminoácidos que rodean el centro
activo (el ligando "atraca" en el centro activo como lo haría un
barco en un muelle, se establecen entre ambos "amarras" en forma de
interacciones débiles que hacen más estable la asociación).
De lo anteriormente expuesto es fácil deducir
que para que una proteína desempeñe su función biológica debe permanecer
intacta su conformación tridimensional nativa. Si se pierde dicha conformación,
y por lo tanto se altera la estructura del centro activo, ya no habrá
acoplamiento entre proteína y ligando (no se "reconocerán") y la
interacción entre ambos, de la que depende la función, ya no tendrá lugar. Como
corolario de este razonamiento podemos afirmar que la función biológica de una
proteína depende de su conformación tridimensional.
En resumen, la secuencia de aminoácidos de una
proteína determina su conformación tridimensional, y ésta, a su vez, su función
biológica.
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